|
Carolina
Tengo 19 años. Conocí una vez a una chica. Por ese tiempo yo tenía
novio y me gustaba estar con él, sus besos, hacer el amor, cómo
lamía mi coño, sus manos tocándome las tetas... Me encantaban los
hombres. La chica se llama Carolina. Yo tenía 19 y ella 17. Carolina
tenía sólo a su madre ya que su padre había muerto. Yo notaba que a
ella le gustaba mucho hablarme de sexo: a cada rato me preguntaba si
me tocaba, si ya había hecho el amor, cómo perdí la virginidad...
Yo le confié mis secretos. Le explicaba cómo debía masturbarse, cómo
sería el sexo más placentero. Primero sólo hablábamos hasta que un
día en su casa ella me dijo que quería masturbarse. Yo la apoyé y la
animé. Se desnudó y vi sus tetas grandecitas y redondas, su culo
firme y su vagina rasurada. Cuando la ví me gustó su silueta y me
produjo algo dentro de mi que no sé explicar, pero algo me atrajo de
su cuerpo femenino. Mientras lamía su dedo corazón de la mano
derecha, con su mano izquierda cojía sus labios vaginales y los
abría. Su coño rojito me produjo una gran excitación.
Ella empezó a mover su dedo en el centro de la vagina, lo movió de
arriba abajo sensualmente. Me sentí excitada, no aguanté más y entré
a colocar mi boca en su vagina. Estaba ya mojadita. Ella no se opuso,
simplemente quería sentir mi lengua húmeda en su vagina. Yo sentía
su pliegues suaves, cómo mi lengua palpaba su clítoris durito y
calentito. Metía mi lengua por dentro de su vulva; esa sensación de
suavidad y humedad era algo nuevo para mí. Tocar una vagina con mi
boca era algo novedoso aunque me encantaba. Nota final: Tengo mas
historias lesbis para contar si veo que esta se publica mando la
continuacion. Chao.
|